martes, 12 de octubre de 2010

capitulo 1


Al sabor de un café

Valla noche lluviosa, enigmática, llena de secretos, donde el humo de de un cigarro flota y desaparece, y mientras, un hombre divagaba llevando su mente hasta las estrellas.
Hay quienes nacen con suerte, una estrella un ángel, o algo así que los cuida y les ayuda a lo largo de toda su vida, tienen una linda niñez, unos padres amorosos, una vida ideal, crecen siendo felices, se pagan una buena universidad, se casan con una modelo, viajan por todo el mundo y no tienen preocupaciones.
Pero él no era de esos, el sujeto de esta no tan hermosa historia le toco una vida difícil, y el único descanso era ese viejo café en el que se encontraba recordando su triste historia, empezando por su padre (quizá ni así deberían llamarle), un sujeto que abandono a una muy hermosa madre cuando ella apenas había comunicado la noticia de su embarazo, así que de él no se sabe nada mas, aunque no se puede negar que le hizo falta, sobre todo cuando los demás niños llevaban a sus padres a las reuniones del instituto, y se veían tan felices.
─ Buenas noches ─ un viejo compañero de instituto, saluda desde la otra acera, desviando su atención ─ hay que salir alguna vez, cuídate ─ y así siguió su camino, dejándolo de nuevo solo en las mesas exteriores de aquel antiguo café de la esquina.
Tomo un sorbo más de su cappuccino, un soplo más de su cigarrillo y de nuevo se dejo seducir por las danzarinas nubes y las gotas centelleantes que caían de aquel cielo de febrero
Su madre una bella y delgada mujer, de aquellas que parecía una muñeca de esos antiguos calendarios, o por lo menos eso se veía en las fotos, ya que el solo conto con ella sus tres primeros años de su vida, ya que un maldito accidente se la llevo, llovía, las calles húmedas no ayudaron mucho e inevitablemente un camión perdió el control en una pendiente del centro de la ciudad ─Una lagrima se deslizo por su mejilla al recordar todo esto─ Ante el estruendo del camión, su madre se paralizo, y ya pueden concluir lo que paso, murieron tres personas (contándola a ella) y un pequeño anciano salió herido y fue enviado inmediatamente al hospital.
Eso es lo que cuenta el periódico del día siguiente al accidente (que aún conserva en buen estado), se basaba en el informe policial y el relato de algunos testigos.

Aquel hombre en el café, levanto una vez más la cabeza para señalar al encargado una cappuccino mas, y mientras este llegaba encendió otro cigarrillo.
La custodia fue dada a su tío, un viejo profesor de física de alguna universidad de esas prestigiosas, que era el único familiar en la ciudad.
¿Valla suerte no creen? Un pequeño de tres años, huérfano de madre y abandonado por su padre. Típico, aunque no crean que todo es desgracia, su viejo tío lo quiso y cuido mejor de lo que se podía esperar, al viejo le cayó como anillo al dedo, fue toda una suerte (ignorando el hecho de que su hermana falleció), ya que tras dos matrimonios fallidos, no pudo tener un hijo, y lo único con lo que podía pasar el tiempo era en la universidad.

1 comentario: