Su sombrero algo torcido, el cuello de su fillat negro levantado enredando algo de su barba.
Hace mas de una hora que la chimenea se ha encendido, pero de su boca surge un mortuorio vapor blanco. Y como quien no quiere la cosa, poniendo una de sus manos en el ventanal, hiela esta, ¿Como se puede estar tan frío?
Solo....... allí en aquella habitación acompañado solo por la inmensidad del oscuro cielo invadido por la luna ..... sintiéndose tan poco, tan inerte, tan muerto.
Sin siquiera inmutarse por el chirrido de las tablas que hace el piso a las afueras de su cuarto - el ya sabe quien es - Ann Claire, la musa que sirve las comidas en aquel viejo hostal, en aquella ciudad alemana. El sonido del papel resbalando bajo la puerta y los pasos huyendo de la escena habiendo cumplido su cometido.
Sentado en su cama, al igual que hace mas de tres horas cuando el sol callo, haciendo solo en este transcurso el tronar de sus dedos una vez, hace mas de media hora. Pareciese muerto, si no soltase muy de vez en cuando una bocanada de aire transformándose en vapor. Una estatua de carne y hueso, hermosa como lo ha sido siempre.
A lo lejos truenan las campanas, once, once campanadas, y solo en ese momento se levanto para recoger aquel sobre perfumado encomendado a Ann Claire por unas cuantas monedas. No fue necesario leer quien escribía, el perfume la delataba.
En el papel la tintilla tan finamente puesta allí, recordaba una hora para el encuentro y lo que llevaría puesto junto al vino de uvas que tanto encantaba a los dos. como si ya todo lo supiera, había pedido antes la cena, que justamente acababa de llegar - la puerta sonó - no fue necesario levantarse a abrir; Ann Claire y ase había acostumbrado a los hábitos de este peculiar inquilino....... Ella cautelosamente dejo la comida caliente en la única mesa, donde se hallaba la única vela, junto a ella un ramo de rosas negras anteriormente adquiridas en una extraña floristería de aquella ciudad - sus preferidas - su dulce olor era perfecto.
En cuanto Ann Claire dejaba el cuarto, con un grito ahogado en su garganta dejo entre abierta la puerta permitiendo un halo de luz suficiente para que en el apareciese la sombra de una bella figura. Y así como apareció, la sombra se desdibujo dejando tras de si la puerta bloqueada para que ningún impertinente entrase. En un solo movimiento se levanto, sirviose la comida y se dispuso detrás de la silla correspondiente a su esperada acompañante, lo que siguió es de esperarse, en cualquier cena tibia a las 11:05 de la noche junto a la única vela.
Todo fue silencio, excepto cuando ella chocaba con su cuchillo la porcelana del plato, o un tizo de la chimenea estallo. Al terminar ambos se pusieron de pie y apretando los puños, no aguanto mas, se abalanzo sobre ella contra el ventanal, la pasión estallada siguiose a la vieja cama, casi derruida por los últimos encuentros de la joven pareja,( jóvenes es una palabra que se puede interpretar de varias maneras y no fue ninguna que pensaste antes )
Pobre vestido rojo escarlata era tan bonito, ahora era solo despojos que dejaron las guarras de aquel temerario enamorado. Pasaron horas hasta que la llama de la vela se extinguió... Y fue solo en ese momento que aquel triste sujeto de corazón abatido, lánguido por las viejas heridas cicatrizadas; Cuando hundió sus colmillos en el cuello de aquella bella dama mientras ella se retorcía de placer succionando su vida hasta que ella no vertió mas, y sutilmente cortase el sujeto la mano y dio de beber a su nuevo romance, el eterno romance, sumidos la nocturna pareja, entre pesadas cobijas negras para su protección durante el día, durmiose junto de nuevo el amor.
Y cada noche, no calla de reír una joven pareja que a la luna consagro su eternidad y solo un viejo sobre queda de aquellos días, un sobre intacto cuya firma nunca fue leída............
WolfHowl 17 - 07 -2010 02: 01 a.m.